La naturaleza nutre nuestros sentidos

María Elena Muriel

Ambientalistas y expertos en el estudio del comportamiento humano, han diagnosticado el efecto en las sociedades de las grandes ciudades rodeadas de edificios, tienen un déficit en el contacto con la naturaleza. Entre otras cosas, puede causar ansiedad, migraña y depresión, tres de los grandes males de la sociedad actual.

Surge una pregunta, si actualmente se cuenta con abundante información sobre reciclaje, manejo de desechos, cuidado de ecosistemas y más, ¿por qué las personas no hacemos cambios radicales en los hábitos?

Al investigar y estudiar la relación hombre-medioambiente a través de varias generaciones, nos damos cuenta que este vínculo se ha roto. Las generaciones actuales adquieren conocimiento a través de medios electrónicos, libros o películas, cuando antaño era a través de la experiencia. Es decir, al hombre y a la naturaleza los ha separado el avance tecnológico.

Hoy en día la mayoría de las personas, inclusive niños y jóvenes viven conectados a algún teléfono, tableta, TV, computadora, reproductor de música o juego de video.

Para estas generaciones la naturaleza es algo lejano, que se encuentra solo en el parque, playa, desierto, o montaña. Creen que no es algo que les involucre y olvidan que todo lo que nos rodea es parte del medio ambiente.

El amor por la naturaleza es un proceso que se aprende a través de los cinco sentidos. Los sonidos, colores y olores de la naturaleza estimulan serotonina en el cuerpo que nos hace sentir bien. Los momentos en la naturaleza pueden ser tiempos de descanso, como unas vacaciones, que también son esenciales para una vida en equilibrio y nutrir los sentidos.

El hombre es parte de la naturaleza. Ésta nutre nuestro ser. Al estar en contacto con ella sentimos bienestar, inspiración, se estimula la creatividad, nos sentimos relajados, plenos y felices.

Protegemos lo que amamos, amamos lo que conocemos, conocemos lo que se nos enseña. Para preservar la naturaleza hay que salvar primero a la especie en mayor peligro de extinción, el ser humano en contacto con la naturaleza.

El ecoturismo sirve para reconectar al ser humano con la naturaleza y las culturas del pasado. En estas experiencias descubrimos, observamos, disfrutamos y recordamos.

Como dijo Sir. Isaac Newton. “Todos estamos parados sobre los hombros de los gigantes del pasado”.

Los Cabos es un destino que permite esta relación constante, como parte de la vida cotidiana. Ello contribuye a una excelente calidad de vida. El contacto con la naturaleza es tan necesario como la nutrición y el descanso.

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