“Mi vida es la cocina, mordisco a mordisco, plato a plato y postre a postre busco devorarme el mundo gastronómico.”

Martín Berasategui destaca por su calidez, generosidad y carismática personalidad. Con una trayectoria de 41 años, reflexiona que su lugar en el medio gastronómico se debe a la disciplina, experiencia y el trabajo en equipo. Reconoce que ser acreedor de ocho estrellas Michelin es una recompensa al arduo trabajo de todas las personas que lo formaron, especialmente su familia.

A los 15 años, Martín comenzó a cocinar en el negocio familiar, Bodegón Alejandro. La cocina es donde creció, viendo a sus padres y su tía levantarse temprano para servir a los comensales con entusiasmo y energía.

“Al principio, mis padres trataron de disuadirme para escoger otra profesión diferente. A los 21 años le dije a mi madre y a mi tía que tenía garrote para llevar a cabo la tarea y que ellas pudieran descansar. Este episodio tocó cada fibra en mí. En lo personal, reemplazar a mi padre en la pequeña empresa familiar representó un momento clave en mi carrera, y en mi vida profesional, fue alcanzar la tercera estrella Michelin.”

Martín emplea las formas tradicionales de cocinar aprendidas en el negocio familiar. Motivado por la disciplina que se utiliza en la pastelería, bombonería, heladería y panadería francesa, aplica el mismo rigor en las recetas de cocina salada en la búsqueda de perfección. En honor a su padre, cada restaurante lleva alguna letra de su nombre.

Gastrobar by Martín Berasategui está inspirado en sus orígenes. El concepto se especializa en el uso de productos locales, en un bar antiguo como un bodegón. El menú refleja la trayectoria y experiencia del chef, sin lugar a dudas.

“Recibí una herencia profesional y he buscado mejorarla. Quiero que cada persona lo experimente a través del menú. Las ganas de trabajar son el ingrediente que distingue cada platillo, y que transmito a mi equipo.

La cocina mexicana está en mejor forma que nunca, tiene productos que otros países no tienen. Al llegar a Los Cabos, noté el impresionante mar y la cocina orgánica que posee. Me gusta utilizar los productos que se encuentran aquí, para cocinar con mi toque personal. Esto es lo que pueden esperar plato a plato, y postre a postre en el restaurante.”

El trabajo en equipo para Martín ha sido una lección de vida aprendida desde temprana edad, es el condimento que más valora y utiliza. La inspiración para una cocina creativa puede surgir de lo cotidiano o inesperado de la vida. Es la suma de todos los detalles lo que hacen un gran platillo y un gran restaurante.

La cocina de Martín Berasategui no es una persona, sino un equipo de personas que harán de su tiempo en Gastro Bar una experiencia inolvidable.

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