Hasta hace relativamente poco tiempo, el término de turismo alternativo era prácticamente desconocido o, en su defecto, se le daba poca promoción debido a que el turismo tradicional era favorecido por diversos programas, presupuestos y proyectos.

Sin embargo, la diversificación del sector nos ha llevado a ser más específicos, a tal grado que existe una diferencia entre turista y excursionista. El primero se define como alguien que se hospeda una noche a más de 50 kilómetros de su lugar de residencia. Un excursionista no pernocta en el lugar, un ejemplo son las personas que visitan Los Cabos en crucero. Las variaciones son interesantes y cada vez más sofisticadas.

En esta ocasión, me gustaría explorar la parte del turismo alternativo del maravilloso Estado de Baja California Sur. Si bien, se ha dado a conocer mundialmente por sus playas, pesca deportiva y golf, estas son solo la punta del iceberg en materia turística. Esta península posee tanto, que espero contener lo mejor posible el tema.

Baja California Sur por su geografía e infraestructura puede recorrerse por cielo, por mar o por tierra. Las limitaciones son evidentes, no obstante, el reto de lograrlo es una gratificante recompensa.

Si partimos de Cabo San Lucas hacia el norte, una fotografía obligada es el km 0 en la Plaza Amelia Wilkes ubicada justo en el centro de la ciudad, rodeada de bulliciosos y alegres lugares para divertirse, comer, beber y bailar.

Hay dos opciones rumbo a La Paz, la ruta corta por Todos Santos y la ruta larga por San José del Cabo. Ambas llenas de opciones para actividades al aire libre, como senderismo u observación de flora y fauna endémicas. Por supuesto, debe estar en su lista de cosas por hacer el ascenso a la Sierra de La Laguna acompañado por un experto en la materia.

El paso por diversas rancherías le permite deleitarse con variedades regionales de queso, machaca, ate, tortillas de harina y coyotas, por mencionar algunas recetas tradicionales.

A principio del siglo XIX las comunidades de San Antonio y El Triunfo tuvieron prósperos años debido al auge minero, particularmente de oro y plata. Aunque esta industria se detuvo hace años, los vestigios en estos dos pequeños pueblos permiten imaginar el esplendor de aquella floreciente época.

En El Triunfo visite La Ramona, una famosa chimenea atribuida a G. Eiffel que en alguna ocasión fue parte del complejo minero. Hoy en día, es un lugar ideal para tomar fotografías. En sus alrededores hay pueblitos encantadores detenidos en el tiempo en espera de ser descubiertos.

La Sierra de La Laguna es una aventura obligada para explorar por varios días, practicar el senderismo entre montañas y culminar en la laguna con una espectacular vista.

Vale la pena mencionar a Santiago, una comunidad situada entre el monumento que marca el Trópico de Cáncer y la comunidad de Las Cuevas. Si está por esos rumbos asegúrese de detenerse para comer en el Cañón de la Zorra.

Por cualquiera de las dos rutas que elija, cuando llegue a La Paz tendrá que decidir hacía donde continuar. El Oeste lo llevará hacia Ciudad Constitución, por el Este tendrá la opción de visitar las islas del Mar de Cortés, le recomendamos tomar tiempo para conocerlas.

En La Paz bucee en las islas Cerralvo, Espíritu Santo y la famosa Isla Partida. Al norte, las playas de Pichilingue, Balandra y Tecolote son un deleite para los amantes de la belleza natural por los colores verdes y azules entretejidos de estas playas.

Después, podrá seguir por la Carretera #1 para conocer las hermosas bahías del Municipio de Comondú, o continuar por caminos sinuosos de terracería bordeando el Mar de Cortés hacia San Evaristo, donde una vez más, tendrá a su disposición una ruta fotográfica impresionante, excelente para senderismo, o paseos en vehículos todo terreno, a caballo igualmente sería una buena opción.

El recorrido por Ciudad Constitución reúne alternativas interesantes, una de ellas es San Carlos, al norte de Bahía Magdalena, que en invierno se convierte en el lugar perfecto para la observación de la ballena gris y el resto del año es un verdadero paraíso para la pesca deportiva de mar de fondo. El entorno natural que rodea Bahía Magdalena y Bahía Las Almejas es único. Las condiciones geográficas lo hacen perfecto para practicar windsurf. Para los amantes de la comida típica, este lugar es una de las mejores opciones.

Justo al sur de Isla Santa Margarita, y frente a la Isla Creciente, se forma el canal Rehusa, paraíso para el buceo y snorkel.

Al norte de Ciudad Constitución se encuentra Ciudad Insurgentes y una desviación para continuar hacia el Valle del Vizcaino por La Purísima o dirigirse hacia el Este para llegar a Loreto.

El Valle del Vizcaino es famoso por sus playas, bahías y sobre todo, por la laguna y el estero de San Ignacio, así como Bahía Asunción.

Al Este, el camino a Loreto es impactante, pues atraviesas por las faldas de la Sierra de La Giganta, y las montañas forman ventanas de hermosas vistas al mar.

Festejada en un sinnúmero de ocasiones por diversos eventos gastronómicos, la famosa receta de almeja tatemada, por sí sola justifica la visita a este histórico puerto sudcaliforniano. Con extraordinarias opciones de entretenimiento como canotaje, buceo, pesca, golf, y la visita a la primera misión sudcaliforniana, Nuestra Señora de Loreto.

Desde Loreto, la continuación del viaje hacia el norte tiene espectaculares vistas al mar, mostrando la diversidad que existe y se extiende hasta Mulegé. En este recorrido, cada metro de playa tiene vida propia. Sin embargo, Playa de Santispac y Playa del Requesón merecen una mención especial, alli se puede acampar y disfrutar del pacífico murmullo del mar.

Una distancia de 45 minutos separa a Mulegé de Santa Rosalía, famosa por la Minera del Boleo y su pan de horno de piedra. Tiene alta influencia francesa en la que incluso, se cita que se utilizaron planos de Eiffel en algunas construcciones. Aunque su infraestructura turística es básica, las actividades alternativas que aquí se pueden practicar incluyen pesca, buceo, snorkel y veleo, además del recorrido por este antiguo poblado.

Santa Rosalía es el punto de partida para iniciar un viaje por la península en su parte más ancha, que lleva hacia Guerrero Negro, última población del Estado antes de ingresar a Baja California. La principal actividad se centra en las minas de sal, conocidas como la más grande del mundo. Protegida por la Laguna Ojo de Liebre y la Laguna Guerrero Negro, este lugar es santuario de la ballena gris. Además de albergar la curiosa playa de Malarrimo, donde año tras año, la marea deposita cientos de objetos de la más diversa índole provenientes de lejanos lugares que las corrientes del Océano Pacífico arrastran.

Una cuidadosa planificación y la decisión de una aventura pueden hacer de su visita a Baja California Sur un auténtico regalo.

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