La Entrevista: Oscar Ortiz, Jaime Llaca

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El inicio de la travesía

Del plan a la realidad siempre es distinto. Puedes tener la idea de visitar ciertos lugares y marcar los días para cada sitio, pero la naturaleza y la gente te retiene más tiempo de lo esperado.

OSCAR

La primera vez que recorrí la península fue hace 15 años, tuve la oportunidad de manejar de Los Cabos hasta Tijuana. En esa ocasión casi no me detuve, pero los paisajes me sorprendieron. Entonces decidí regresar con tiempo para ver cada lugar poco a poco. En el 2008 en medio de la alerta de influenza tomamos un descanso del trabajo obligatorio, navegamos en dos embarcaciones a Bahía Concepción con soporte terrestre. ¡Hicimos 14 días acampando de isla en isla hasta llegar a Cabo San Lucas, fue extraordinario! En total he vivido la experiencia unas 20 veces.

Para mí lo más impactante de los sitios es la población. La gente es amable, servicial te tratan como un invitado especial, están deseosos de recibir a los visitantes y son expertos en la geografía regional. Cada lugar tiene un estilo de vida tranquilo, que inspira a reconectar tus sentidos con el medio ambiente. Ese desapego de lo material que a la vez hace valorar lo verdaderamente importante, ¡es maravilloso!

De este viaje con Tendencia destacaría dos momentos, el primero descubrir los prismas basálticos me causó gran sensación. No había visitado ese sitio y la subida hacia esas formaciones rocosas caprichosas guiado de la gente del lugar de cierta forma me recordó que la vida está llena de retos, pero la recompensa está en la cima. El otro fue la cañada de Tres Vírgenes fue como entrar a un museo y observaras la historia a través de los colores y paredes.

JAIME

La primera vez que realicé esta aventura, fue hace un año y medio por cuestión de trabajo. Llevo 28 años viviendo en Los Cabos y apenas conocí la península. Me sorprendió tener tantas bellezas naturales tan cerca y no conocer. ¡Desde entonces la he recorrido seis veces! Trato de quedarme por lo menos 2 días en cada lugar.

El camino por la cañada de Tres Vírgenes fue en lo personal el momento que causó mayor asombro en mí. Fue nuevo, no había conocido este lugar. Ver los fósiles que relataban la historia, pensar que millones de años atrás se formó esta península y siguen aquí como testigos. Bajar cerros, caminar por kilómetros y después llegar a las pinturas rupestres. Cada viaje te regala momentos únicos, el realizar la travesía en conjunto con guías experimentados nos presentó un reto; sin embargo, es gratificante salir de la zona de confort y descubrir que la naturaleza extrae de nosotros una energía o fuerza interna que habíamos olvidado y eso, inspira.

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