Multiculturalidad en Los Cabos

Un Relato del escritorio de Laura G. Bueno

El término cultura proviene del verbo en latín “colere” que significa cultivar. Aunque la palabra “cultivar” hace alusión a la actividad de la que naturalmente se obtienen los frutos de lo sembrado, también se hace extensiva, de manera simbólica, al desarrollo de las aptitudes y facultades intelectuales del ser humano.  Esta última acepción de cultura, no se obtiene de manera natural, sino a base de golpes de inteligencia y de voluntad.

La UNESCO ha dicho que la cultura es “el conjunto de rasgos distintivos, espirituales, materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan una sociedad o un grupo social, englobando en ello a las artes y a las letras, las formas de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias.”

Orgullosamente nuestro país custodia una gran riqueza cultural en cuyo territorio coexisten, armónicamente, su población, su flora, su fauna y sus recursos naturales. Riquezas con valor humano e histórico que sus leyes protegen por medio de las garantías individuales y derechos humanos que rigen a 32 estados y 2,458 municipios.

México ha sabido conservar su historia y su origen; y tiene sembrado en su subsuelo las raíces de su gente, gente noble, trabajadora, hospitalaria que nos ha legado, hasta la actualidad, su forma de alimentarse, su música, sus tradiciones, expresiones artísticas, literarias, poéticas, y todos aquellos rasgos distintivos que le han formado como país. Influencias, tradiciones y legados de otros países desde la época colonial, la independencia, la revolución y hasta la fecha, han sumado otros aspectos que le enriquecen, como, por ejemplo, el idioma oficial y la religión.

Uno de sus estados con mayor extensión territorial, es Baja California Sur que tiene de sur a norte, 5 municipios; Los Cabos, La Paz, Comondú, Loreto y Mulegé.

El estado de Baja California Sur inicia con un diamante en la punta llamado Cabo San Lucas; sitio emblemático de rocas pulidas por el viento que, hacia el oeste, da inicio al largo litoral bañado por las olas del Océano Pacifico, mientras hacia el este, es la puerta de ingreso a las aguas cristalinas y playas doradas del Golfo de California, espejo de agua y de amaneceres para todos los municipios del Estado.

La península de Baja California en el estado Sur desde hace más de 7,500 años ha atraído a grupos nómadas que en sus montañas dejaron huella con su arte rupestre, a comunidades nativas de pericúes, cochimies y guaycuras, a piratas ingleses, colonizadores españoles, corsarios, pescadores, barcos balleneros, buscadores de perlas, inversionistas mineros, científicos, investigadores, aescritores, artistas, y más.

No solamente en tierra, en el mar, Jacques Cousteau no me hubiera dejado mentir, el Golfo de California reúne a la mayoría de las especies de todo el mundo. Por otro lado, recursos naturales como la salina en Guerrero Negro, una de las exportadoras de sal más importantes del mundo está ubicada en el estado. Las poblaciones que radican en todos los municipios de Baja California Sur son originarias de esa mezcla de gentes que, a través de la historia, ha dado como resultado la multiculturalidad del lugar. Los cementerios del estado nos dan una clara idea de la existencia de sus comunidades extranjeras antes residentes, como por ejemplo el panteón de los chinos, los ingleses o los franceses. Y qué decir de la iglesia de acero de Santa Barbara ubicada en Santa Rosalía, Municipio de Mulegé, obra del mismísimo Gustave Eiffel. (1897)

IGLESIA DE SANTA BÁRBARA- Obra de Gustave Eiffel.

Si bien, Baja California Sur es México, sus municipios son “únicos” en el país. Específicamente en el municipio de Los Cabos, la diversidad de cultura, tradiciones y gente es tal, que pareciera un “pequeño mundo”. En otras palabras, los colores y sabores de la bandera mexicana conviven simultáneamente engrandeciéndose con las aportaciones de sus -no nacionales-. Para quienes vivimos aquí, nuestros cinco sentidos son los testigos halagados de esta diversidad.

Sus cinco municipios emanan gran tranquilidad, desde su naturaleza hasta su población. Esto hace que el turismo no solamente le visite como destino vacacional, sino que se sienta atraído para establecerse de manera temporal o permanente.

¿Cómo es que por años Baja California Sur ha sido un lugar atractivo para residir? Porque es diferente y porque ha evolucionado a través del tiempo superando dificultades climatológicas como huracanes, tormentas y otros retos actuales. Su población permanece unida con una conciencia de ayuda mutua.

A pesar de su aislada geografía, este lugar concentra todo lo que una persona necesita para vivir de manera longeva, con salud y feliz. Las ballenas no se han equivocado, desde hace 7,500 años vienen a las aguas del Mar de Cortés (Golfo de California) para dar a luz a sus ballenatos antes de regresar a Canadá permaneciendo en aguas mexicanas de noviembre a marzo de cada año aproximadamente. Esto dice mucho sobre la calidad de vida y riqueza del estado de Baja California Sur.

Hoy en día, la conectividad del estado al exterior ha hecho que más gente le elija para tener una segunda residencia, específicamente, nuestros vecinos del norte que huyen de sus fríos inviernos resguardándose en el cálido clima tropical.

México es un país reconocido por la calidez de su gente. La población de Los Cabos es y ha sido hospitalaria desde fechas remotas. La historia no deja negarlo, la amabilidad y hospitalidad ya se narra en los libros desde que los nativos pericúes en el siglo XVIII alimentaron a los recién llegados corsarios con carne de delfín; y desde ese acontecimiento histórico, la nobleza de la gente local se hace presente.

La tolerancia ha sido, y es, uno de los valores culturales que se destacan en todo el estado. Es difícil en estas épocas en las que vivimos poder aceptar formas de pensar y creencias tan diferentes en aspectos sociales, espirituales, políticos, culturales, y, sin embargo, en Baja California Sur, las diferencias no separan, sino que enriquecen a la comunidad. Las fronteras no existen aquí, las puertas están abiertas para la comunidad nacional e internacional, a los cuales solamente se les exige el respeto a los demás y el cumplimiento de las leyes.

Viajar es una de las mejores experiencias, pero escoger un lugar para residir es de lo más importante. Los aspectos culturales, sociales, políticos y ambientales son factores que nos llevan a una profunda reflexión y en el caso particular de Baja California Sur, la prueba de la existencia de su multiculturalidad se nota al observar en sus calles la presencia de su gente de diversas nacionalidades, de los idiomas que hablamos y que se hablan, de las comidas que se preparan, de la música que escuchamos, de las tradiciones que vivimos, y lo más bello de todo esto es que “coexistimos en un territorio en donde fomentamos el respeto y la tolerancia con la misma pauta con la que el sol y la luna, protagonistas de amaneceres y atardeceres, conviven sin quitar uno la belleza del otro.

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