Una evaluación individual de los campos de golf de Los Cabos

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Quivira Golf Club es el impactante campo diseñado por Jack Nicklaus en escarpados acantilados de granito sobre el mar. El lugar ofrece una prueba que quita el aliento y puede ser visualmente intimidante, en especial para los primerizos. Sin embargo, Nicklaus construyó en Quivira pendientes y montículos de contención que tienden a guiar a la bola hacia la seguridad. Debido a esta locación vertiginosa, única en su tipo, cada escenario de riesgo-recompensa debe ser sopesado muy cuidadosamente. Ante la duda, toma la ruta conservadora.

Lo opuesto es Palmilla Golf Club. El primer campo de la firma Jack Nicklaus en Latinoamérica, Palmilla presenta una justa, clara prueba con todos los objetivos y obstáculos a plena vista. Lo que ves es lo que obtienes. Esculpida dentro de un cañón encajonado, su distribución se entreteje alrededor de colinas cubiertas de cactus, arroyos sembrados de cantos rodados y vastos waste bunkers. Para los expertos, desde los back tees (también llamados salidas blancas), es necesario realizar heroicos y forzados vuelos sobre “tierras de nadie”; pero las terrazas amplias de los fairways y los greens de entrada abierta reciben, de los forwards tees, a los jugadores más inexpertos.

Cabo del Sol, un admirable complejo de 36 hoyos, ofrece un par de distribuciones al estilo Dr. Jekyll y Mr. Hyde. El Ocean Course, una obra maestra diseñada por Nicklaus, es comúnmente descrito como el Pebble Beach de Baja. El flujo de la ruta lleva a los jugadores desde lo alto del desierto hasta la costa rocosa en ambos recorridos. Necesitas un repertorio completo de tiros para anotar en esta distribución de clase mundial. La brisa marina agrega un reto a los tiros, especialmente en los hoyos expuestos al mar. Actualmente en construcción, el Ocean Course ofrece la prueba de golf más balanceada de Los Cabos. Trae tu mejor juego.

Cada hoyo en el Desert Course de Cabo del Sol, diseñado por Tom Weiskopf, ofrece una vista panorámica del centelleante mar. Este diseño amigable tiene amplias zonas de aterrizaje y pocos vuelos forzados. Sin embargo, tiene algunos puntos ciegos. Se requiere tener fe y confianza. Lo más destacado de este diseño estratégico son los greens de largas laderas, niveles distintivos y ondulaciones sutiles. Para defenderlos, Weiskopf construyó bunkers de gran escala, con dramáticos cabos y bahías. A los buenos putters les va bien en el Desert Course. Trae un confiable wedge para arena.

Cabo Real, un diseño de Robert Trent Jones II que abrió hace 25 años, pasa desapercibido. Los primeros nueve hoyos juegan al borde del mar en una prueba deportiva espectacular. El siguiente recorrido, tal vez el más difícil de los últimos nueve hoyos de Los Cabos, es otra historia. Marcado por hoyos de pendientes abruptas, cincelados entre las escarpadas estribaciones de las montañas, este tramo de hoyos es un reto robusto para expertos y duffers por igual. Greens elevados y fairways que corren sobre colinas dan la sensación de estar en la cima del mundo. El hoyo 14, extendido 415 metros cuesta arriba, se pasea de puntitas por el borde de un cañón hasta un green localizado al lado de un precipicio de casi 152 metros sobre del mar. Aquí un bogey es una buena puntuación.

Arropado entre las estribaciones de la Sierra de la Laguna, a cinco minutos de San José del Cabo, el campo de Nicklaus Design en Club Campestre ofrece una abundania de arenas y de arroyos sinuosos que reptan entre los fairways. Se requieren tácticas seguras y administración del campo para anotar. Greens campestres, de los puttings más libremente contorneados de Los Cabos, pueden ser muy retadores, dependiendo de la colocación de la bandera.

Puerto Los Cabos está situado en las afueras de San José del Cabo. Los 27 hoyos del club (18 por Jack Nicklaus y nueve por Greg Norman) están grabados en ondulantes colinas de desierto. Se sitúan entre los hoyos más empinados de los Los Cabos; en los tres recorridos, algunos corren bruscamente cuesta arriba y cuesta abajo. Los jugadores deben mantenerse firmes en el terreno irregular para poder realizar un contacto sólido. Un buen consejo es ajustar tu nivel de hombros a la inclinación del terreno.

Existen un par de clubs privados, con acceso limitado a los resorts, que ofrecen un tipo diferente de reto. Los huéspedes del Chileno Bay Resort pueden jugar el perfectamente cuidado diseño de Tom Fazio en el campo Chileno Bay Golf & Beach Club, el cual ofrece lujosas estaciones de confort en ambos recorridos. Espera minihamburguesas de carne Kobe, cerveza de barril y un asombroso despliegue de postres. La clave, si llevas la cuenta, es consumir con moderación.

De manera similar, los huéspedes del Montage Los Cabos pueden jugar en el de otro lado privado Twin Dolphin Golf Club, un hermoso diseño de Fred Couples que abrió en 2018. Las dos estaciones de confort “Red Door” son lo último en establecimientos de este tipo, con la selección definitiva de bebidas y bocadillos ligeros. Como lo mencionaba, para aquellos que llevan la cuenta, menos, es más. Twin Dolphin también ofrece el más fino y sofisticado complejo de práctica de Los Cabos.

Mirando hacia delante, Los Cabos dará la bienvenida a dos recién llegados este año. Rancho San Luchas, un campo frente al Océano Pacífico, diseñado por Greg Norman, tendrá una distribución seductora, sensible a cualquier perturbación, con varios hoyos esculpidos entre dunas masivas a lo largo de la playa. Los jugadores tendrán que ser capaces de golpear tiros knock-down, de baja trayectoria, para controlar la bola en el viento.

Costa Palmas será un resort y desarrollo residencial que está tomando forma en Cabo del Este. Este diseño de Robert Trent Jones II se construye en un sitio arenoso junto al Mar de Cortés que requerirá que los jugadores moldeen sus tiros en el viento. Además, un estuario resguardará varios hoyos —¡los jugadores deberán evitar esta tumba de agua a cualquier costo!

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