¿Experiencia en Costa o Montaña?

Roberto Padilla

La Montaña

Las mañanas son geniales en la sierra. Las montañas y los valles están bañados por la luz del sol, las canciones de los pájaros despiertan todos tus sentidos y el aroma a café de talega y las tortillas de harina hechas a mano son una delicia. Cuando abres los ojos, te das cuenta de que tienes una gran oportunidad para descubrir la esencia de la gente de Baja California. La magia de Los Cabos atrapa y ofrece formidables aventuras por descubrir. Percibes que será un gran día por vivir.

Para disfrutar días como estos, necesitas un espíritu de explorador dispuesto a comprender y adaptarse al estilo de vida de las zonas rurales sudcalifornianas, que, durante cientos de años, ha sobrevivido al medio ambiente, a la naturaleza y al paso del tiempo. Los habitantes han guardado celosamente sus tradiciones.

Al interpretar su esencia, valorarás cada momento al descubrir sitios tan diversos. Los anfitriones en las comunidades tomarán la iniciativa de invitar a cabalgar, a caminar, a escalar algún lugar conocido solo por ellos y que mostrarán orgullosos.

Su forma de vida es admirable, han sobrevivido a un clima con poca agua, con tenacidad han aprovechado los arroyos y manantiales para sembrar. Por esta razón, la gastronomía y la artesanía regional son muy valoradas.

En esta tierra, la lluvia es venerada con gratitud. Porque representa la continuidad de la vida y la cosecha de alimentos. La forma de transitar entre montañas y valles de difícil acceso es seguir las huellas de las veredas. De incalculable valor son los árboles que se encuentran por el camino. La sombra que causan protege del sol, mantiene la esperanza y ofrece un tiempo de descanso.

Por la noche, las estrellas y la luna adquieren un gran tamaño y brillo debido a un acumulado de factores que nos da esa percepción en este rincón sudcaliforniano. Tal vez, contribuye la herencia de los primeros pobladores, la tribu pericú, quienes adoraban estos elementos y dormían en sus chozas sin techo y al amparo de los astros.

Orgullosos de conservar sus tradiciones ante el desarrollo turístico, comparten sus mejores platillos e historias para quienes se acercan a conocerlos, a convivir con el verdadero ranchero cabeño. Cuando reciben la noticia de la visita de un amigo o un familiar, todo se convierte en fiesta y alegría. Serán recibidos con recetas caseras, compartirán la ancestral sopa fresca, legado de los jesuitas que colonizaron esta tierra, un exquisito té de damiana, que es la planta más representativa de esta tierra, o un delicioso dulce pitahaya.

Sugerencia de comunidades para disfrutar un recorrido por la montaña:

San Dionisio, Rancho Sol de Mayo, Miraflores, Caduaño, Santiago, San Felipe, La Candelaria, San Vicente, Santa Anita y Rancho Las Calabazas.

La Costa

Para comenzar un día en la costa debes prepararte con mucha energía. Nada mejor que con un manjar compuesto de burritos de machaca de pescado o camarón y una rica taza de café de talega.

El amanecer sobre el Mar de Cortés es un espectáculo que ilumina la costa. El estruendo de las olas te despierta, la brisa marina te acaricia, las gaviotas revolotean, las mantarrayas saltan en su singular procesión, las venerables tortugas comienzan su recorrido hacia el mar y las ballenas cantan alegremente cuando llegan a casa. Debes abrir los ojos de par en par y preparar tus sentidos porque esta es la magia de Los Cabos.

Varios lugares ofrecen espectaculares vistas y paisajes contrastantes que dan un singular sello a estos atractivos naturales. Escenario, donde vivieron por años los primeros habitantes de esta tierra, la tribu pericú. En las caprichosas formaciones rocosas se escondieron piratas ingleses que aguardaban al asalto de los galeones españoles provenientes del Pacífico Sur. Estas embarcaciones quienes usaban el Arco de Cabo San Lucas como su punto de referencia para virar hacia el sur al Estero de San Jose para su abastecimiento de agua dulce.

La generosidad de esta costa provee alimentos frescos del mar como: almejas, langosta, ostiones, abulón, atún, cabrilla, sierra, camarón, mero, huachinango y las especies protegidas como marlín y dorado. En medio de esta abundancia de ecosistema en libertad y tranquilidad, podrás observar al más emblemático y leal visitante de Los Cabos: las ballenas.

De las 11 especies de ballenas conocidas en el mundo, ocho llegan a costas mexicanas, entre ellas: minke, bryde, sei, jorobada, gris y azul. Su viaje migratorio de seis meses es el viaje más largo de todas las especies nómadas del planeta. También, hay especies como delfines, lobos marinos y siete especies de tortugas que año con año visitan las finas arenas de estas playas.

Para vivir toda esta grandeza y mantener el equilibrio natural es recomendable tener un guía certificado, que siga las buenas prácticas de cuidado. ¡Esta dualidad mágica de Los Cabos, no te la puedes perder!

Para experimentar todo lo que esta tierra tiene por ofrecer y aún mantener el equilibrio natural, es recomendable contratar a un guía certificado que siga las buenas prácticas de cuidado ambiental. ¡Conoce esta magia de Los Cabos!

Boletín

Recibe nuestras noticias

Ingrese su correo electrónico

Añadir Comentario