COMUNIDAD &LEGADO
“Cada niño atendido confirma que el compromiso sí cambia destinos.”

Audelia Villarreal Zavala es hija de Clara, originaria de Guasave, Sinaloa, y de Héctor, originario de Torreón, Coahuila. Ambos llegaron a La Paz, Baja California Sur, donde Audelia nació. Se define principalmente como hija, esposa de Gabriel y madre de Diego y Camila, roles que considera el centro de su vida y su mayor misión. Para Audelia, la influencia de sus padres ha sido fundamental: su padre le enseñó a luchar y ser creativa, mientras que su madre, a quien describe como la mujer más práctica del mundo, le inculcó objetividad y practicidad. Resalta la importancia de usar ambos apellidos para honrar la herencia materna. Reconoce el apoyo familiar como esencial para perseguir sueños y asumir retos. Agradece profundamente a Dios por lo que le ha dado.
La historia del decreto de ley por el tamiz cardíaco neonatal comenzó antes de la etapa de Audelia en el Senado. En 2012-2013, tras leer un artículo sobre la detección temprana de cardiopatías congénitas críticas mediante oximetría de pulso en Estados Unidos, Audelia se preguntó por qué en México no existía algo similar. Así, decidió impulsar el cambio en Baja California Sur, trabajando en alianza con la organización Taiyari de Jalisco y con médicos especialistas. En 2014, presentaron una propuesta al Congreso del Estado, que fue aprobada y publicada en 2015.
El modelo consistía en trasladar a La Paz a cualquier niño nacido en el Estado con resultado positivo en el tamiz cardíaco, ganando así tiempo crucial antes de que la cardiopatía se manifestara con síntomas graves. El éxito en Baja California Sur motivó a Audelia y su equipo a llevar la iniciativa a nivel nacional, reuniendo testimonios, datos y aliados médicos durante años.

Decreto Nacional y Reforma a la Ley General de Salud En 2018 presentaron el proyecto nacional en el Senado, logrando sensibilizar a la Comisión de Salud que, tras varias negociaciones, aprobó la reforma en 2019. Sin embargo, el proyecto quedó pausado en la Cámara de Diputados hasta que Audelia lo retomó en 2021, ya como senadora. Finalmente, y tras intensas negociaciones, la reforma al artículo 61 de la Ley General de Salud fue aprobada por unanimidad en ambas cámaras el último día del periodo legislativo. El 1 de junio de ese año, el derecho al tamiz cardíaco neonatal se hizo oficial a nivel nacional.
Además, lograron reformar la Ley General de Salud para incluir los tamices neonatales en la nueva Cartilla Nacional de Salud, facilitando el acceso y la exigibilidad de estos derechos por parte de las familias. Este avance también obliga al sector salud a prestar estos servicios.
El Espíritu de Compromiso en Baja California Sur Audelia destaca el espíritu de compromiso social que caracteriza a la gente de Baja California Sur, especialmente en Los Cabos, donde las organizaciones civiles han sido clave para construir una región con una visión muy humana y solidaria. Reconoce el papel de los líderes y las fundaciones en la mejora continua y cómo este compromiso surge, en parte, por la lejanía geográfica respecto al centro del país.
El Legado Familiar y Reconocimientos El reconocimiento “Forjador del Año” que recibió Audelia por parte de Grupo Madrugadores Los Cabos tiene un gran significado personal, ya que su padre, periodista y colaborador fundamental del periódico “El Sudcaliforniano”, también fue reconocido como uno de los forjadores del estado. Esto representa para Audelia una herencia de compromiso y servicio que espera transmitir a sus propios hijos.
Experiencia en el Senado de la República “Ejercer como senadora fue un honor” comenta Audelia. Recuerda que llegó con objetivos claros, entre ellos convertir el tamiz cardíaco en un derecho nacional. Su gestión coincidió con la salida de la pandemia, por lo que también trabajó en iniciativas a favor de la niñez huérfana por la COVID-19 y en la construcción de datos sobre la problemática. Organizó foros sobre salud mental y derechos de la infancia, y destacó la importancia de aprovechar cada oportunidad para visibilizar y atender las problemáticas nacionales a través del poder legislativo.

Fundación “Ayuda a Corazón de Niño” La fundación nació en 2001, tras la experiencia personal de la fundadora con la cardiopatía de su hijo Diego, quien necesitó un marcapasos a los seis años. Tras resolver el caso de su hijo, Audelia y su esposo se preguntaron cómo ayudar a otras familias. Así comenzaron a reunirse y a compartir información, lo que dio origen a la organización, con el apoyo inicial de sus padres y de un grupo de adultos con cardiopatía adquirida.
En 2003 se sumó la doctora Isabel Sánchez, coordinadora médica de la organización, lo que fortaleció y profesionalizó el trabajo, adaptándolo a la nueva infraestructura médica del Estado y aprovechando oportunidades para realizar tratamientos locales en lugar de enviar a los niños a la Ciudad de México.
La fundación fue pionera en la realización de jornadas de electrofisiología y, desde 2017, en las “Jornadas Unidos de Corazón”. Durante 10 días de trabajo intensivo, se atienden a múltiples pacientes, con la participación de más de 50 especialistas voluntarios de todo el país. Este esfuerzo ha permitido operar a cientos de niños, logrando una tasa de éxito extraordinaria del 99,6 % y cubriendo más del 55% de la demanda estatal, frente a una media nacional del 30%.
El modelo de atención parte de la creación de expedientes y diagnósticos precisos, la selección cuidadosa de candidatos a la cirugía, la preparación integral de los pacientes y el seguimiento durante dos años tras la operación, en cumplimiento de la normativa oficial mexicana.
Expansión y Alianzas Estratégicas La experiencia y la estructura logradas en Baja California Sur permitieron replicar el modelo en Puerto Vallarta, Jalisco, y Cancún, Quintana Roo. La alianza con hospitales como Hospiten, organizaciones como Amigos de los Niños y empresas como Philips, Terumo y Abbott ha sido fundamental para el éxito del proyecto. Estas alianzas no solo han permitido sumar recursos, sino también experiencia, tecnología y voluntades, consolidando una red que sigue creciendo y permite atender a más pacientes.
Entre los principales desafíos destacan la logística y la precisión en la planeación de las jornadas quirúrgicas, la atención de complicaciones médicas, la obtención de recursos económicos y humanos y la profesionalización continua de la organización. Se ha aprendido a prever y resolver problemas de manera proactiva, como el seguimiento semanal de los pacientes durante cinco semanas posteriores a la jornada para detectar y atender posibles complicaciones a tiempo.
El impacto va más allá de la salud: transforma a familias completas, permitiendo que los niños tengan una vida plena y que sus familias retomen una vida productiva y estable. Audelia tiene historias de éxito que reflejan el alcance de la ayuda