VIAJANDO

Jesús Corral

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Un viaje a través de Baja California Sur representa una gran cantidad de opciones de entretenimiento, gastronomía, deportes acuáticos y actividades al aire libre, como tours de fotografía que se vuelven más populares día a día, ya sea con visitas históricas por las famosas pinturas rupestres, las misiones o la arquitectura contemporánea.

Para hablar sobre este Estado eminentemente orientado al turismo, debemos mencionar y hacer justicia a las distancias involucradas, y su correlación con la infraestructura que une a las diferentes poblaciones.

Debido a su geografía, Baja California Sur es un Estado largo y complejo para recorrer. Desde Guerrero Negro hasta Cabo San Lucas son casi mil kilómetros, en donde prácticamente existe una sola carretera como vía principal, rodeado de atajos secundarios, caminos vecinales y brechas de terracería. En su parte más ancha, existen unos 230 kilómetros del mismo Guerrero Negro hasta Santa Rosalía. El punto más estrecho, apenas son unos 42 kilómetros, desde el Océano Pacífico hasta el Mar de Cortés al norte del Mogote en La Paz.

Esto requiere una combinación de conectividad aérea y marítima para optimizar los tiempos y disfrutar de una verdadera experiencia de viaje.

Baja California Sur tiene tres aeropuertos internacionales, lo cual no es común ni fácil de encontrar en México. Únicamente tres estados lo superan: Chiapas, Sonora y Tamaulipas.

En materia de turismo náutico, Baja California Sur representa casi una quinta parte de las costas de México. Hay al menos 15 puertos importantes, principalmente en el lado del Mar de Cortés. Los puertos proporcionan refugio y mantenimiento a muchos barcos de pesca y yates recreativos. Por supuesto, Cabo San Lucas, La Paz y Loreto reciben cruceros prácticamente todo el año.

El clima es fundamentalmente seco, aunque un pequeño porcentaje de la península es semiseco. El clima hace que viajar sea relativamente fácil durante todo el año. Las temperaturas promedio oscilan entre los 9 y 35 grados centígrados. Sin embargo, son estacionales y, por lo tanto, predecibles.

Baja California Sur es hogar de una gran variedad de flora y fauna. Muchas especies endémicas se encuentran en la parte sur de la península, en especial en cuestiones marinas. El Mar de Cortés bautizado como el Acuario del Mundo, es un santuario para miles de especies que hacen que el buceo libre o profesional sean dos actividades cada vez más populares en esta zona, particularmente alrededor de las islas del Golfo de California.

En esta edición, ofrecemos un mapa de las rutas, por tierra, aire y mar. Baja California Sur es un estado especial que debe experimentarse con los cinco sentidos.

Esta tierra estuvo prácticamente deshabitada y virgen durante muchos años. Hoy en día, tiene una alta tasa migratoria que ha llevado al desarrollo y ha traído nuevas inversiones. No podemos ignorar el crecimiento, debemos aceptar y encontrar los medios adecuados para mantener un equilibrio para las generaciones futuras.

Pensar en Baja California Sur, es echar un vistazo a las minas de sal, a los criaderos de ballenas, al Arco de Cabo San Lucas, a la Misión de Loreto, las pinturas rupestres y las perlas de la Isla espíritu Santo. Sin olvidar el talento de la gastronomía regional como: dulce de mango, pitahayate, guayabate o mangate. Las almejas tatemadas en Loreto o la variedad de dulces a base de dátil elaborados en Mulegé. Las noches de estrellas fugaces o de luna llena, los colores del Océano Pacífico o de las playas de La Paz en Balandra. El árbol de olivo atrás de la misión de San Javier, el Cañón de la zorra, el torneo de pesca Bisbee, el desove de las tortugas, pero sobre todo la sonrisa y la mano extendida de su gente. textura

Baja California Sur es un Estado con sonidos armónicos y una composición de colores que atrapa y enamora. Es una tierra con aroma de mar y desierto que invita a probarlo y mantenerlo en el corazón.

¡Ven a visitarnos!

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