Orgullosamente Mexicano Parque Nacional Revillagigedo

En el Océano Pacífico, a más de 300 kilómetros al suroeste de Cabo San Lucas, se ubica el Parque Nacional más grande de Norteamérica; se trata del Parque Nacional Revillagigedo, orgullosamente mexicano. Con una impresionante superficie de 14.9 millones de hectáreas, esta Área Natural Protegida de carácter federal fue creada el 27 de noviembre de 2017 mediante decreto presidencial.

Los Parque Nacionales son representaciones biogeográficas de relevancia a nivel nacional, que contienen uno o más ecosistemas de alto valor científico, educativo o de recreación, enmarcados por una gran belleza escénica que les confiere aptitudes para el desarrollo del turismo. En este sentido, el Parque Nacional Revillagigedo posee una enorme belleza natural y paisajística derivada de sus ecosistemas en buen estado de conservación, de sus majestuosas formaciones rocosas, volcanes activos y estructuras geológicas submarinas que configuran un paisaje único con vistas escénicas excepcionales.

Las cuatro islas oceánicas que componen el Parque Nacional Revillagigedo albergan una enorme riqueza biológica tanto marina como terrestre. Es posible observar especies de flora y fauna únicas, así como algunas de las mayores agregaciones de fauna pelágica del mundo, como tiburones y ballenas. La notable riqueza y belleza paisajística de esta región es una de las razones por las que el 17 de julio de 2016 la UNESCO incluyó al Archipiélago de Revillagigedo en la lista de Patrimonio Mundial de la Humanidad.

La abundancia y diversidad de especies que habitan en el Parque Nacional Revillagigedo se debe a su ubicación en una zona de convergencia de dos corrientes marinas: la de California, con sus aguas frías ricas en nutrientes y transportadas desde el norte, y la de Costa Rica, con aguas cálidas provenientes del sur. Así, las islas forman escalones en la migración de especies de aguas tropicales y templadas, a lo largo del pacífico oriental tropical.

Agregado al gran valor biológico y geológico, estas islas son de suma importancia política y económica, pues son el territorio insular más distante donde México ejerce soberanía y esto permite ampliar la Zona Económica Exclusiva del país.

De las cuatro islas, Socorro es la de mayor tamaño. Se distingue por su gran diversidad de especies endémicas, es decir, que sólo pueden encontrarse en este sitio y en ninguna otra parte del mundo. Entre estas destacan las aves, muchas de las cuales se encuentran bajo alguna categoría de riesgo, y están sujetas a protección por leyes nacionales e internacionales. A pesar de que toda la isla es un volcán activo, es posible observar emanaciones de azufre y manantiales hidrotermales en el monte Evermann, que es el sitio de mayor elevación en todo el archipiélago. Desde ahí, es posible admirar la majestuosidad de Isla Socorro rodeada por el Océano Pacífico.

Clarión es la isla más alejada de continente, y a pesar de su lejanía alberga una notable diversidad de especies vegetales. La mayoría de sus costas son acantiladas por lo que posee algunas de las formaciones rocosas más impresionantes de todo el archipiélago. Por otro lado, en la isla San Benedicto, las especies vegetales son menos abundantes, esto después de que el volcán Bárcena hiciera erupción en 1952, lo que originó unos flujos de lava que le dan un aspecto imponente a esta isla, también conocida como “La nublada”.

 

 

 

Por último, Roca Partida, es una pequeña formación consolidada de lava volcánica con menos de 100 metros de largo y desprovista de vegetación; y sin embargo, sus aguas albergan una enorme diversidad de fauna que atrae a buzos de todo el mundo para observar al mismo tiempo ballenas, tiburones, delfines y mantas gigantes cuya interacción con los humanos es notable.

Además de su diversidad, las especies de las islas poseen características únicas, con poblaciones reducidas que viven en hábitats muy limitados, lo que las hace particularmente frágiles a presiones tales como las especies introducidas o exóticas invasoras.

Las áreas naturales protegidas como el Parque Nacional Revillagigedo son relevantes, además de ser sitios de protección de especies y ecosistemas, ofrecen múltiples beneficios: ayudan a la regulación de la temperatura y humedad a nivel regional, contribuyen a la conservación del suelo y a la producción de agua, capturan y almacenan grandes cantidades de carbono y son reservorios genéticos, además de generar una gran derrama económica en actividades turísticas sustentables.

Por todo lo anterior, el Parque Nacional Revillagigedo se ha merecido toda la protección posible, y actualmente es la zona marina de no pesca más grande de México, asegurándose así la continuidad de los procesos de reproducción, alimentación y migración de especies.

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