Viajando – Summer Insider 2021

Jesús M. Corral

Increíblemente estamos en el número de verano del año 2021, y los días parecieran pasar con una fluidez impresionante. A pesar del encierro, de la pandemia, de la desaceleración forzosa de nuestras vidas y de la economía, los días siguen transcurriendo.

Quizá una de las actividades recurrentes durante estos días ha sido el replanteamiento del futuro, la aceptación y el entendimiento de un rumbo diferente e inminente en nuestras actividades. Porque la única constante que estamos viviendo, es precisamente el cambio.

Se percibe intensamente la necesidad de salir del encierro, de reconectar con amigos, familiares y actividades, pero con una actitud renovada, reinventada.

Lo anterior me recuerda a un movimiento fundado en los años ochenta por Carlo Petrini llamado “slow food”. El propósito era defender las tradiciones regionales, la buena comida, los placeres gastronómicos y, en general, las ventajas que se obtienen de un ritmo de vida lento y organizado.

Es bien sabido, porque lo hemos leído y escuchado en todas partes, que uno de los sectores más afectados por esta pandemia son los servicios y, obviamente, el turismo es un ejemplo perfecto. Es quizás donde veremos más cambios que nos beneficiarán a todos, ya que se pretende reforzar la experiencia de viajar, más que el simple hecho de visitar lugares diferentes. Es decir, el enriquecimiento personal al apreciar con todos los sentidos tiende a convertirse en la razón de promover un destino en particular, buscando estancias más largas en espacios al aire libre con alternativas satélites en vez de recorrer una multitud de lugares en poco tiempo. Será una especie de “slow travel” donde la sensación de escape empezará desde la planeación cuidadosa de los detalles.

Poco a poco comienza a surgir un mundo post-vacuna, y con él un mayor respeto y cuidado por el medio ambiente. No será fácil ni rápido. El impacto en el cambio climático es imperioso. La conciencia por tener un mejor planeta, por el uso de energías limpias, el reciclaje y reutilización serán factores decisivos al elegir el lugar a visitar.

Me parece que un porcentaje muy importante del mercado turístico que se desarrollará en los próximos años, tendrá una orientación hacia grupos más pequeños, familiares o de amigos, con un enfoque en intereses de viaje en común, como pudiera ser: gastronomía, paseos marítimos, eventos deportivos o de entretenimiento, y paseos terrestres que enriquezcan el conocimiento y la aventura.

Valorar la naturaleza en su estado más puro ya es un factor diferencial en destinos nacionales e internacionales.

El viajero de hoy está dedicando más tiempo en investigar el destino al que viajará, y si el lugar elegido lo conquista, habrá un mayor deseo de invertir en una segunda propiedad o en tiempo compartido si cuentan con infraestructura y seguridad como elementos fundamentales.

Es difícil imaginar en este momento un museo con sus salas llenas de gente o grupos caminando en interminables filas para observar de cerca una obra de arte. Asimismo, es improbable que a corto plazo se autoricen conciertos o espacios donde se permitan grandes concentraciones de personas. Y nos hace pensar en cuál será la visión del turismo a corto plazo.

Viajar es una necesidad humana, pero hacer turismo no es necesariamente una actividad que requiera grandes cantidades de dinero. Más bien, es una actividad de imaginación, voluntad y capacidad organizativa.

Baja California Sur, como otros Estados y lugares de México y en el mundo, se ve favorecida por su lejanía urbana, por su desarrollo rural y aislado, y por las bondades de su clima, pureza ambiental, la calidad del aire y vocación turística.

¡El verano es un buen momento para planear la próxima visita!

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