Un paseo por las zonas rurales de Miraflores

Esta delegación ofrece paisajes naturalmente bellos y espacios relajantes. Su riqueza más grande es la calidez de su gente, quien te hará sentir bienvenido con el espíritu amistoso que caracteriza al ranchero sudcaliforniano y te abrirá las puertas a su comunidad, a su hogar. En total son 6 subdelegaciones y, a continuación, te presentamos 3 para comenzar tu travesía.

Caduaño

Esta comunidad de aproximadamente 700 habitantes se ubica al norte del municipio de Los Cabos. Su nombre hace referencia a las palabras “Cañada Verde”, en la lengua de los primeros pobladores sudcalifornianos.

La ganadería y la agricultura son las principales actividades económicas de sus pobladores, por lo que durante tu viaje estarás rodeado de plantas y árboles endémicos.
Te recomendamos ir con tu cámara lista, los colores y tamaños de la flora del lugar te inspirarán a capturar imágenes irrepetibles, también distintas aves, vacas y otros animales aparecerán donde menos te lo esperes.

No te vayas sin visitar el misterioso “árbol de fuego”, un longevo ejemplar en el llamado Camino del Bosque. Puedes acceder a esta vía desde la carretera transpeninsular, o siguiendo la calle principal del poblado. Quedarás fascinado mientras más te adentres en la vegetación.

El Ranchito

La tranquilidad reina en esta comunidad que se dedica en su mayoría a la producción orgánica. Huertos y granjas comercializan alimentos como repollo, cilantro, maíz, albahaca, pollo y huevo. También encontrarás productores de queso, quienes utilizan un método ancestral en el proceso de elaboración.

El Ranchito cuenta con algunos cuerpos de agua escondidos entre la vegetación, como “El Aguajito” donde no solo podrás refrescarte y pasar un día en familia, sino también admirar los pececitos que nadan tranquilamente entre el agua cristalina.

Las Casitas

Aunque comparte las actividades económicas de Caduaño y El Ranchito, en esta subdelegación aún prevalece la fabricación de artículos de cuero como huaraches, cintos e incluso la montura que emplean los vaqueros sudcalifornianos. El señor Emiliano Castro Montaño, habitante de esta subdelegación no solo mantiene viva esta práctica ancestral, sino que está abierto a enseñar a quienes quieran aprender este arte.

Los sonidos, aromas y texturas de la naturaleza inundarán tus sentidos mientras recorres esta comunidad. Las imponentes montañas te harán perder la noción del tiempo y olvidarte de la rutina. Dependerá de ti decidir si te sientes un gigante conquistando el mundo o un pequeño siendo parte de la madre tierra cuando estés en la cima de las serranías.

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