La natación fue su guía para un equilibrio físico, mental, espiritual y emocional. Se requiere control mental para nadar largas distancias, además, de la oportunidad de meditar y cuando lo haces, el espíritu sale a flote, te habla y tranquiliza. Por supuesto, la acción hace que el físico esté sano. Incursiona por primera vez en
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