Tierra Perfumada: Salud Por Agua

Dr. José Martín Olmos Ceseña

Tierra huérfana de agua y prodiga de sales y de espumas…yacija de leyendas, de cactus, arreboles y piratas… (Jesús López Gastelum, 1927)

Desde tiempos atávicos las personas han utilizado el agua para la mejora y conservación de la salud. En algunas ocasiones buscando el agua milagrosa. Tanto el agua dulce como el agua de mar, poseen características que han hecho que distintas civilizaciones nos hayan dejado usos y costumbre diversos.

Las aguas termales son sin duda las preferidas para los tratamientos y conservación de la salud. En la zona de Los Cabos, existen varios lugares donde es posible disfrutar de este lujo natural. Uno de ellos es Santa Rita, un rancho ubicado en las inmediaciones a Sierra de La Laguna. El manantial surge de rocas de la montaña y se combina con un arroyo continuo durante casi todo el año. Posee una característica maravillosa de un lugar escondido en una bella montaña, donde los propietarios del rancho proporcionan al visitante un espacio para acampar. Además, de los placeres termales hay montañismo y comedor al aire libre.

Otros lugares de relevancia térmica son Agua Caliente y El Chorro, en la misma zona de la delegación de Santiago, al norte de Los Cabos.

Por otro lado, el agua marina es utilizada por la comunidad china desde tiempos remotos. Un emperador de nombre Fu-Shi, recomendaba beber agua de mar, consumir algas y sales para recuperar y conservar la salud. Los componentes del agua marina son los mismos que están en las células humanas, siendo similares al plasma de la sangre. El agua de mar de acuerdo a algunos investigadores limpia el cuerpo, da energía, mejora los defensas y desintoxica el cuerpo; al mismo tiempo, es amiga de la piel puesto que el zinc, yodo y potasio son oligoelementos importantes; otra propiedad son los efectos antibióticos.

En el Océano Pacífico y Mar de Cortés se encuentra una zona de playas donde se pueden practicar diversas actividades acuáticas o en la arena: Costa Azul, Palmilla, Chileno, Santa María, Las Viudas, el Bledito, el Médano, la playa del Amor, por nombrar solo algunas.

Las playas de Palmilla y Chileno han sido recientemente reconocidas en todo el mundo con la “Bandera Azul”. También tienen la certificación IMNC (Instituto Mexicano de Normalización y Certificación) por la alta calidad de sus aguas de color turquesa, así como las acciones por la preservación del medio ambiente.

Esta distinción no solo enfatiza que las playas tienen un carácter recreativo, sino que son apropiadas para el bienestar. El perfume de la brisa del mar es auxiliar en los problemas respiratorios y favorece a los pulmones para que eliminen toxinas. Si despierta con resfriado, el mar es una excelente cura.

Una solución para el estrés e insomnio es pasar un día o la mayor parte de ella, a orillas de una playa, para nadar, flotar, caminar o hacer cualquier otra actividad. De regreso a casa o al hotel, solo querrá tomar un baño con agua dulce y tirarse a la cama. Lo más seguro es que duerma profundamente más de lo habitual.

Innumerables artículos se han escrito sobre viajes y aventuras en los mares sudcalifornianos. Son historias de mar rodeadas de misticismo y reflejadas en un sinnúmero de poemas. Pablo Neruda decía: Necesito del mar porque me enseña: no sé si es ola sola o ser profundo o sólo ronca voz o deslumbrante…suposición de peces y navíos. El hecho es que hasta cuando estoy dormido de algún modo magnético circulo en la universidad del oleaje.

Margarito Sandez Villarino (1910-1938) trovador josefino en un hermoso poema nos dice: Costa azul… en tu cielo tan ardiente…bañada por la ola…que es beso de ternura espiritual…semeja la ola que reposa…por los cánticos del mar.

Los mares de Baja California Sur no solo nutren el alma y el espíritu, sino que purifican el cuerpo y le dan la energía necesaria para afrontar los desafíos de cada día.

Boletín

Recibe nuestras noticias

Ingrese su correo electrónico

Añadir Comentario